Integrarse para ser español: lo que de verdad importa
Cada año, muchas personas que llevan tiempo viviendo en España —trabajando, pagando impuestos, criando a sus hijos— ven rechazada su solicitud de nacionalidad.
En la mayoría de los casos, el motivo es siempre el mismo: no demostrar suficiente integración.
Aun cuando la vida real del solicitante refleja un arraigo en el país, el proceso exige acreditarlo de forma concreta y anticipada. Entender esto marca la diferencia entre un expediente exitoso y una resolución negativa.
Qué significa realmente “integrarse” para obtener la nacionalidad
Para España, integrarse no es solo vivir muchos años aquí. La normativa exige superar dos pruebas obligatorias que demuestran que la persona:
- Conoce el idioma español a nivel básico (DELE A2).
- Conoce lo esencial sobre la sociedad y la cultura españolas (CCSE).
Si estas pruebas no se han superado —o si no se ha solicitado y obtenido la dispensa cuando corresponde— la nacionalidad no puede concederse. No basta con demostrar que la vida está aquí: la integración debe estar acreditada documentalmente antes de presentar la solicitud.
¿Por qué se están rechazando tantas solicitudes?
Aunque muchas personas cumplen los requisitos en la práctica, los expedientes suelen fracasar por cuestiones formales. Entre los errores más frecuentes están:
- Presentar la solicitud sin haber aprobado los exámenes.
- Confiar en que la vida cotidiana en España es suficiente prueba de integración.
- Solicitar dispensas fuera de plazo o sin cumplir los requisitos.
- Aportar solo uno de los certificados (por ejemplo, CCSE sí, DELE no).
- Intentar “completar” requisitos después de presentar la solicitud.
Estos errores no se pueden subsanar a posteriori y generan denegaciones o anulaciones que podrían haberse evitado.
Un ejemplo claro
En noviembre de 2025, la Audiencia Nacional anuló la nacionalidad que ya había sido concedida a un ciudadano de Gambia.
¿La razón? El solicitante no había acreditado correctamente la integración al presentar su expediente; había aprobado el examen CCSE pero el DELE no.
Al resolver el caso, la Audiencia Nacional ratificó que no es posible cumplir con este requisito durante el trámite de la solicitud, ni después.
Y agregó que no es suficiente con solo aportar el examen CCSE si no hay un conocimiento mínimo del castellano. Primero hay que conocer el idioma para luego entender la realidad del país del que se quiere ser nacional.
Con lo anterior, la Audiencia Nacional confirma que el riesgo no termina cuando se recibe la resolución favorable: si la concesión se otorgó sin cumplir los requisitos, puede ser anulada posteriormente.
El valor de una asesoría especializada
El trámite de nacionalidad parece sencillo, pero cada año vemos cómo un detalle mal resuelto termina en denegaciones y frustraciones. En Cigarrán acompañamos a personas migrantes para que esto no ocurra:
- Revisamos toda la situación documental con detalle.
- Orientamos sobre exámenes, plazos y dispensas.
- Preparamos la solicitud con un enfoque estratégico.
- Si ya hay un rechazo, construimos un nuevo expediente sólido desde cero.
Integrarse para ser español es un proceso que combina vida real y requisitos formales. Y cuando se hace bien, funciona.
La integración: algo que se demuestra, no solo que se vive
España pide un compromiso sencillo: conocer el idioma y entender lo básico de la sociedad a la que la persona quiere pertenecer.
No es un obstáculo, es un paso natural para acceder a derechos que implican participar en la vida pública, votar, acceder a cargos y construir un proyecto estable en el país.
La sentencia de la Audiencia Nacional no es un caso aislado; es un recordatorio: integrarse no es un concepto abstracto, es algo que se acredita. Hacerlo bien desde el inicio evita problemas, retrasos y decepciones.
En Cigarrán te acompañamos para que este camino sea claro, seguro y exitoso.
