La excedencia voluntaria es uno de los derechos laborales menos conocidos y, a la vez, uno de los que más dudas generan tanto en los trabajadores que la solicitan como en las empresas que tienen que gestionarla. Saber exactamente qué implica — para ambas partes — evita conflictos y errores costosos.
Qué es la excedencia voluntaria y quién puede solicitarla
La excedencia voluntaria es el derecho del trabajador a suspender temporalmente su contrato de trabajo para atender a razones personales, sin necesidad de justificarlas ante la empresa. No requiere causa específica ni autorización del empleador: es un derecho reconocido legalmente.
Para poder solicitarla, el trabajador debe cumplir dos requisitos:
- Tener al menos 1 año de antigüedad en la empresa.
- No haber disfrutado de otra excedencia voluntaria en los 4 años anteriores.
La duración puede oscilar entre un mínimo de 4 meses y un máximo de 5 años, según el Estatuto de los Trabajadores. El convenio colectivo aplicable puede modificar estos plazos.
Derechos del trabajador durante la excedencia voluntaria
El principal derecho del trabajador en excedencia voluntaria es el derecho preferente al reingreso cuando exista una vacante de igual o similar categoría. Este derecho no es absoluto: la empresa no está obligada a crear una plaza para el trabajador que regresa, sino a darle preferencia cuando exista una vacante real.
Lo que conviene tener claro:
- Durante la excedencia, el contrato está suspendido, no extinguido. No se cobra salario ni se cotiza a la Seguridad Social, salvo que el trabajador cotice voluntariamente.
- El tiempo en excedencia no computa a efectos de antigüedad.
- El trabajador debe comunicar su voluntad de reincorporarse con la antelación que establezca el convenio o, en su defecto, con un preaviso razonable.
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Obligaciones de la empresa ante una excedencia voluntaria
La empresa tiene obligaciones concretas que conviene conocer para evitar errores que puedan derivar en reclamaciones:
- Conceder la excedencia: si el trabajador cumple los requisitos, la empresa no puede negarla. Denegarla injustificadamente puede derivar en una reclamación.
- Mantener el puesto libre o dar preferencia al reingreso: no está obligada a reservar el puesto como en la excedencia forzosa, pero sí a dar prioridad al trabajador excedente cuando haya una vacante de igual o similar categoría.
- Informar al trabajador de las vacantes: si bien la ley no establece una obligación expresa de notificación activa, la jurisprudencia ha interpretado que la empresa debe facilitar el ejercicio del derecho de reingreso.
En Cigarrán Abogados, como expertos en asesoría laboral en Madrid, asesoramos a empresas sobre cómo gestionar correctamente las excedencias voluntarias, qué documentación es recomendable formalizar, cómo manejar las solicitudes de reingreso y qué riesgos laborales conviene anticipar.
En resumen
La excedencia voluntaria es un derecho del trabajador con plazos y condiciones concretas. Para la empresa, implica obligaciones que conviene conocer para no incurrir en errores que den lugar a reclamaciones laborales.
Si un trabajador ha solicitado una excedencia o está próximo al reingreso y quieres gestionar el proceso correctamente, contacta con nuestro equipo y te asesoramos sin compromiso.
